25.5.07

Grazie mile

Ayer volví de Italia, de la excursión de fin de curso que nos llevó durante una semana por las principales ciudades del norte. Entre ellas, claro, Florencia y Verona. Da gusto conocer lugares que forman parte de ti de una manera tan asombrosa. Saber que la imagen que guardan configuran un espejo donde mirarte, antes incluso de haber ido. Tanto que a veces considero una tautología pronunciar mi nombre y el de Italia. Hablamos de lo mismo y en los mismos términos. Nos entendemos. Con todo, sé que no pienso sólo en el norte de Italia, sino en Europa. Quizá porque cada día creo más en el continente al que pertenezco, en el que nací, sabiendo que no quiero o no puedo abandonarlo.
Sobre lo que es una excursión de fin de curso..., muchos de los que leen las noticias de Elca ya saben de lo que hablo. Encontrarme ahora en la otra barrera, entre los que acompañan, ha sido extraño. Sabía por mi padre, curtido en estos viajes, lo que daban de sí. A mí al menos me ha servido para cumplir una vieja cuenta pendiente. Fui a Tenerife de fin de curso, cuando estudiaba en Plasencia, y recuerdo que fue un viaje duro. Quien tenía que haber estado a mi lado no estuvo. Por eso ahora, diez años más tarde, tengo la sensación de que me fui como profesor y he vuelto como alumno.

5 comentarios:

Blogger srcurri ha dicho...

Mola ir a los viajes de estudios de profesor jovencillo, de profe enrollao... Espero que lo pasaras bien.
Saludos!

6:38 p. m.  
Blogger Jesús Montoya Juárez ha dicho...

Cuando yo fui de profe enrollao a mi último viaje de estudios, acabamos en un karaoke en Benidorm a las dos de la mañana cantando rodeados de jubilados británicos canciones de los beatles. Memorable.

1:11 a. m.  
Blogger Álex Chico ha dicho...

Lo pasé muy bien. El ejemplo es que repetiría sin dudarlo, o eso creo. Lo de profesor enrollao, querido Jesús, no me dio para tanto. Sólo para solventar algunos problemas adicionales y para mantenerlos contentos viajando en góndola a cincuenta céntimos. Un abrazo.

12:30 p. m.  
Anonymous Annie Hall ha dicho...

Decía Lao Tse que un viaje de mil millas empieza con un paso.
Yo añado, que lo más extraordinario de todo (la palabra “mejor” se me queda pequeña cuando hablo de estos temas)es que nunca es una llegada.
Maravilloso esto de los viajes. Por eso en el caso de los tuyos, esperamos (hoy por hoy con algo menos impaciencia) tu aparición por nuestras tierras. Puede que no tan lejanas.

3:43 p. m.  
Blogger Álex Chico ha dicho...

Resolveremos eso de la impaciencia. Y resolveremos la aparente lejanía. Prometido.

1:19 p. m.  

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